Fluír Sensual en la Vertical de la Vida

Deslizándonos naturalmente sobre nuestro ser, descubrimos que tenemos una posición erguida que nos mantiene en equilibrio casi constante… y este depende de nuestras maneras de vivir la sensualidad.

La verticalidad sensual, es decir, el talante, la personalidad, el aura que nos envuelve al avanzar sensualmente, es más importante que los instantes que pasamos en posición horizontal.

Lo fogoso es instantáneo, lo sensual es eterno.

Al permanecer en pautas y gestos sensuales, marcamos una trayectoria vital más afín a nuestra naturaleza de conquista permanente hacia las personas en nuestra existencia.

  • Cuando notes andar de forma cabizbaja, eleva la mirada, estírate, levántate y continua (el cambio postural estando erguido ayuda a levantar el ánimo).

No renuncies a tu verticalidad. Siéntete recto en tus decisiones.

Ser sensual implica ser consciente de ello, y requiere de una especie de estado en alerta para no bajar la guardia ante momentos de decaimiento anímico en este sentido.

Cuando la sensualidad aflora, todo se vuelve primavera.

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